Aprende a gestionar tus ahorros y a invertirlos para sacarles rentabilidad

Una vez dicho toooooodo lo anterior, lo único que te queda es empezar a ver crecer poco a poco tus ahorros hasta ir alcanzando cifras importantes. Y eso es una meta que exige mirar a largo plazo porque difícilmente vas a conseguir ahorrar decenas de miles de euros en cuestión de pocos meses.

chat

Ahorrar es como hacer una dieta: los métodos rígidos o agresivos nunca funcionan porque acabamos cansándonos o estresándonos en poco tiempo.

Sin embargo, en cuanto al ahorro la gente vuelve a pecar de falta de conocimiento en finanzas domésticas y se limitan a asumirlo como ahorrar lo que sobra a final de mes, sin más. Pero sobre el ahorro hay mucho que decir…


Cinco consejos para aprender a gestionar y aumentar tus ahorros


Acostúmbrate a ahorrar

Hay personas que, como dije, no ahorran porque no tienen esa costumbre. Quizá sea difícil adquirirla cuando los ingresos están más ajustados y apenas consigues llegar a final de mes, pero incluso ahí puedes encontrar la ocasión de ahorrar aunque sean diez euros. Porque la cantidad que ahorres es lo de menos; lo importante es adquirir el hábito de ahorrar.

Gracias a ello, si el día de mañana tu situación económica mejorase, ya tendrías esa costumbre de ir guardando dinero poco a poco y evitarás acabar como tantas personas que, pese a ganar una fortuna, acaban en la ruina por no ser previsores.


Mejor ahorrar un poco que no ahorrar nada

Como acabo de decir, no todo el mundo puede permitirse el lujo de ahorrar una cantidad de dinero relevante cada mes, incluso siguiendo los anteriores consejos. Al fin y al cabo podemos recortar en gastos hasta cierto punto, pero los ingresos son los que son y no resulta sencillo aumentarlos de manera rápida (ojalá…).

Por suerte existen algunos «trucos» para ir ahorrando poquito a poco, grano a grano, con la mirada puesta en una montaña que, fruto de esos granos, empezará a asomar en unos años:

✔️ El método del redondeo: El método del redondeo es uno de esos métodos exitosos que se han puesto de moda gracias a las aplicaciones para ahorrar que han ido apareciendo en los últimos meses. Su mecanismo es sencillo: al hacer una compra (con tarjeta, claro está) o pagar un recibo domiciliado, la aplicación redondea el importe hasta el euro más cercano.

📍 Ejemplo:

Si hicieras una compra de 7,35 €, la aplicación añadiría a tu hucha virtual 0,65 €. Y si te cargaran un recibo de 28,12 €, la aplicación sumaría otros 0,88 € más. Y así por cada compra o cargo bancario.

✔️ El reto de las 52 semanas: En este caso, más que una regla hablamos de un reto con una duración de 52 semanas (vamos, de un año) que nos propone un sistema de ahorro progresivo: la 1ª semana ahorramos 1 €; la 2ª semana, 2 €, la 3ª semana, 3 €… Así hasta llegar a la 52ª semana, ahorrando 52 €. Al final de año habremos ahorrado 1.378 € casi sin darnos cuenta.

✔️ Ahorrar la mitad de los ingresos extraordinarios: dinero como regalo de cumpleaños, un premio de la Lotería, una paga adicional por beneficios u horas extraordinarias… No son ingresos habituales pero, para el caso de que tuvieras la suerte de percibir alguno de esos ingresos extraordinarios, guárdate la mitad.


Ahorra al principio, no al final

Ahorrar lo que sobra a final de mes es un error muy grande, y con ello lo que consigues es limitar tu capacidad de ahorro mensual. Por eso los expertos en finanzas domésticas suelen predicar, casi como un mantra religioso, una regla llamada págate a tí mismo primero.

🔎 LA REGLA “PÁGATE A TI MISMO PRIMERO”


La regla «págate a tí mismo primero» es muy sencilla: nada más ingresar la nómina, lo primero que hay que hacer es apartarse dinero para guardarlo en los ahorros en la cuantía o porcentaje que hayamos previsto ir ahorrando mensualmente. Así te aseguras el ahorro, al tiempo que te obligas a gastar «un poquito menos» al tener menos dinero disponible.

Podemos automatizar esta operación si programamos transferencias de dinero periódicas desde nuestra cuenta corriente hacia otra cuenta de ahorros, o gracias a las distintas
aplicaciones para gestionar tu dinero de las que te he hablado ya.


Ten presente la inflación

Quizá ya lo hayas leído (o escuchado) en otro sitio, pero tus ahorros actuales, aunque no varíen de cifra, casi con toda seguridad valdrán menos dentro de diez años. Y eso se debe a dos elementos: la inflación y la subida del IPC.

help_outline

¿Qué es la inflación? ¿Y el IPC?

La inflación es un término empleado para definir una situación de subida sostenida y generalizada de los precios de bienes y servicios. En tal sentido, diremos que existe inflación cuando los precios no hacen otra cosa que aumentar año tras año, aunque sea muy ligeramente.

En cuanto al IPC (abreviatura de «Índice de Precios al Consumo»), es un indicador que refleja, en forma de porcentaje, la variación de los precios en comparación con un periodo de tiempo anterior. Puede ser negativo (en cuyo caso hablaríamos de una bajada de precios), o positivo (que sería lo contrario: una subida de precios).

Entre IPC y el concepto de inflación existe una íntima relación puesto que, si el IPC de los últimos diez años viniera siendo siempre positivo, estaríamos hablando de inflación; y si ese IPC fuera siempre negativo, se estaría produciendo el efecto contrario, denominado deflación.

Sólo hay que echar la mirada atrás en el tiempo para darse cuenta de que hace unos cuantos años, con 1.000 pesetas (unos 6 €) se podía hacer una buena compra en el supermercado mientras que hoy, apenas da para comprar algunas cosas básicas para ir tirando.

Para luchar contra la inflación tenemos que recurrir a otro término económico: la rentabilidad. Existen distintas opciones para sacar rentabilidad a nuestros ahorros y hacer que vayan subiendo poco a poco, al menos a un nivel similar al que lo hace el IPC.

report_problem

Si mantienes tus ahorros parados en una cuenta (o peor aún, en efectivo y bajo el colchón), he de decirte que estás perdiendo dinero. Incluso aunque la cantidad se mantuviese inalterable durante los años, ese dinero valdrá menos en el futuro.


Divide y destina tu ahorro hacia tus objetivos: el ahorro dirigido

Ahorrar es un acto finalista. Es decir: lo hacemos para conseguir un fin. O varios fines, mejor dicho. Ahorramos persiguiendo objetivos que queremos cumplir y para los que necesitamos dinero.

Esos objetivos pueden ser muy diversos, pero podríamos agruparlos en los cuatro grandes grupos que menciono a continuación:

✔️ El fondo para emergencias: como te dije más arriba, se trata de una cantidad apartada con el único fin de servir de apoyo ante cualquier imprevisto que no se pueda afrontar con los ingresos corrientes y evitar pagar esos imprevistos con dinero prestado o ahorrado para otros fines.

✔️ El ahorro para amortizar deudas (opcional): en este caso, se trata de una cantidad ahorrada con el fin de saldar deudas que tuvieras pendientes de liquidar. Si no tienes deudas (siéntete afortunado/a), puedes prescindir de este tipo de ahorro.

Te interesa: Despídete cuanto antes de las deudas

✔️ El ahorro para inversión: se trata del ahorro para objetivos que esperamos alcanzar dentro de varios años (la entrada para comprar una casa, un coche nuevo, dinero para nuestra jubilación…). Aquí sí nos puede afectar la inflación, por lo que sería recomendable considerar las distintas opciones existentes para sacar rentabilidad a nuestros ahorros de las que te hablaré un poco más abajo (de ahí a que se le defina como ahorro para inversión).

Además, es un dinero que va a permanecer alejado de nuestras manos durante bastante tiempo, por lo que tenemos que tener muy claro que el ahorro que decidamos invertir para sacarle rentabilizar debe ser un dinero que no vayamos a necesitar a corto o medio plazo.

✔️ Y por último, el ahorro dirigido: aquí acumularíamos el dinero destinado a pagos puntuales, viajes, compra de muebles, un teléfono móvil… no influye demasiado la inflación porque son cantidades que a lo sumo pueden durar un par de años.

Respecto al ahorro dirigido, te recomiendo echarle un vistazo a este artículo de la página web Rankia.com. Es algo extenso (mira quién habló de artículos extensos…) pero bastante útil para entender el sentido del ahorro dirigido.


Opciones para sacar rentabilidad a nuestros ahorros sin asumir riesgos

Como mencionaba en mi guía definitiva para llegar a final de mes y ahorrar, el dinero «parado» durante mucho tiempo pierde valor por la inflación. Por eso, es importante tener en mente la idea de invertir el ahorro.

Para evitar esa devaluación mencioné, aunque muy ligeramente, las posibilidades de inversión que nos ofrecen las aplicaciones de finanzas personales para potenciar el ahorro que existen actualmente (por ejemplo, las criptomonedas o los fondos cotizados en bolsa, como nos permite la app de Goin).

💶 ¡Dinero gratis! 💶

Si no te has instalado la app de Goin, recuerda que puedes conseguir tus primeros 3 EUROS GRATIS introduciendo el siguiente código al registrarte: QORJQKZ

Criptomonedas, fondos cotizados en Bolsa… Seguro que estarás maldiciendo a alguien con tanto vocablo extraño, pero para eso he redactado este artículo: para explicarte qué es cada cosa y cómo podrías beneficiarte de sus posibilidades para sacarle algo de rentabilidad a tus ahorros sin que parezca que estás apostándote el dinero al rojo o al negro.

¿Listo y armado de paciencia? Vamos allá:


Depósitos y cuentas de ahorro

Lejos quedan los días en los que se podía obtener con facilidad una rentabilidad anual del 5 o 6% sobre los ahorros (algo así como recibir unos 50 o 60€ al año por cada 1.000 euros depositados y sin tocar, antes de aplicar las retenciones oportunas para Hacienda). Aun así, podemos encontrar opciones interesantes para sacar en torno al 1% de rentabilidad. Que no es mucho, pero en los tiempos que corren…

📈 Los depósitos y cuentas de ahorro son un producto de riesgo muy reducido 📈

Aunque existan varias opciones en el mercado, quiero hablarte de las siguientes porque me parecen las más interesantes por ahora: la Cuenta Facto, y la Cuenta ahorro de Orange Bank.


Cuenta Facto


Depósito a plazo fijo ofrecido por la entidad «Banca Farmafactoring S.p.A.», con tres opciones dependiendo del plazo elegido y sin límite de saldo remunerado:

Depósito a un plazo de 3 meses y ofreciendo una rentabilidad del 0,60% anual.

Depósito a un plazo de 6 meses y una rentabilidad del 1,00% anual.

Y depósito a un plazo de 12 meses y rentabilidad del 1,31% anual.

Cuenta OrangeBank


La compañía de telecomunicaciones entra en el sector con una Cuenta de ahorros exclusiva para clientes de Orange, que ofrece una rentabilidad del 1% anual sobre un saldo máximo de 20.000 euros, sin permanencias ni penalizaciones.

Además, también nos ofrece una Cuenta Corriente sin permanencias ni comisiones de mantenimiento.

Y una Tarjeta Débito que permite sacar dinero en cualquier cajero de la zona Euro hasta 3 veces sin comisiones.

Cuenta myInvestor


En último lugar encontramos esta Cuenta Ahorro con unas condiciones muy similares a la que nos ofrece Orange Bank:

Rentabilidad del 1,00% anual, si bien (y a diferencia de lo que nos ofrece Orange Bank) sobre un saldo máximo de 15.000 euros.

Todo ello sin necesidad de domiciliar recibos ni otras condiciones adicionales, así como tampoco existen plazos de permanencia ni comisiones por retirada.


help_outline

¿Por qué no hablo de las cuentas remuneradas de la Banca tradicional?

Bankinter, Caixabank, Banco Sabadell y OpenBank ofrecen respectivamente cuentas remuneradas con una condiciones rentabilidad aparentemente muy atractiva (hasta un 5% T.A.E.). Sin embargo, las trabas llegan cuando se analizan el resto de condiciones: saldo máximo remunerado muy bajo (5.000 euros como límite más frecuente), rentabilidad que se reduce al segundo año o limitada temporalmente a 12 o 24 meses, o la obligación de domiciliar la nómina son algunas de las características que han hecho que, definitivamente, me olvide de estas cuentas.


La gestión pasiva y la inversión indexada

El mundo de las inversiones tiene dos formas de actuar o de gestionar:

La primera, denominada gestión activa, implica que uno mismo es quien compra y vende según su propio criterio, estrategia y riesgos.

Y la segunda, denominada gestión pasiva, al contrario que la anterior, no requiere de tantas estrategias ni cábalas sino que lo que se busca es replicar al mercado; imitarlo. ¿Cómo se consigue eso? Pues mediante los fondos indexados y ETFs.

Antes de continuar con mi charla sobre inversión indexada, robo-advisors y demás, te recomiendo (y para estos temas es muuuuuuuuuy importante informarse antes de hacer nada) echarle un vistazo a mi artículo relativo a lo que debes aprender sobre inversiones antes de invertir tu dinero.

En mi caso particular, y desde mi muy humilde patrimonio, desde muy pronto tuve claro que para invertir optaría por recurrir a un robo-advisor que se encargue de todo por mí. Sobre todo, porque es la opción recomendable para quien no domina los mercados ni tiene tiempo (ni ganas) de estar pendiente a ellos.


Pero… ¿qué es un robo-advisor?

Los llamados robo-advisors, o asesores robóticos, no son otra cosa que plataformas de inversión que utilizan un algoritmo previamente diseñado por un equipo de gestores especializados para invertir el dinero depositado por los inversores.

Ese algoritmo parte de la exigencia previa de realizar un test al usuario para determinar qué nivel de riesgo puede asumir y, a partir de ahí, configurar una cartera adaptada a ese perfil y ponderando cuánto invertir en renta fija y cuánto en renta variable (por ejemplo, una persona con nivel de riesgo muy bajo tendría una cartera con un 90% en renta fija y el 10% restante en renta variable).

report_problem

Ten en cuenta en todo momento que aunque puedas decidir el nivel de riesgo con el que deseas invertir, no existe la inversión libre de riesgos. Lo que buscaremos en todo momento es poner en una balanza el riesgo y el beneficio, asumiendo que a mayores riesgos, mayores ganancias potenciales. Y viceversa.

Su funcionamiento es muy sencillo: sólo tienes que transferir el dinero a tu cuenta abierta en esta plataforma y el robo-advisor se encargará de todo lo demás. Además, a día de hoy su seguridad está más que garantizada y las comisiones son más económicas que las que te pueden cobrar las plataformas de entidades bancarias o al invertir por tu cuenta.

Dicho todo ésto, mi consejo personal es que, si vas a empezar a invertir, lo hagas a través de un robo-advisor y comenzando con un nivel de riesgo mínimo, donde un 80-90% de tu dinero vaya destinado a renta fija.

Una vez te vayas familiarizando con este tipo de plataformas y tus ahorros vayan aumentando, podrás empezar a aventurarte en inversiones algo más arriesgadas o, quien sabe, a crear tus propias estrategias y a ser tu propio gestor…


RENTABILIDADES PASADAS NO GARANTIZAN RENTABILIDADES FUTURAS

Lo anterior es una advertencia que siempre nos va a aparecer cada vez que tratemos de operar con algún producto financiero, y que casi podríamos elevarla a la categoría de sagrado mandamiento.

Nos viene a advertir de que podrían decirte maravillas sobre un fondo, una empresa que cotiza en Bolsa o un gestor con buenos resultados en cuanto a rentabilidad, pero eso no significa que el día de mañana no se desplomen y se arruinen con unos resultados horrorosos. El riesgo siempre existe, aunque se trate de minimizar yendo a productos «seguros».



Estooo… ¿cuáles son esos robo-advisors de los que hablas?

En España contamos con algunas plataformas de inversión en Fondos indexados propias como Indexa Capital, con una solvencia y resultados más que acreditados y desde hace años. A continuación te dejo las que, para mí, son las tres mejores opciones para invertir mediante robo-advisors en España:


Indexa Capital


Depósito mínimo: 3.000 euros.

Comisiones: De 0,15% a 0,45% según cantidad invertida. Ninguna otra comisión adicional será cobrada por Indexa Capital.

Promoción: 10.000 € gratis en comisiones.

Finizens


Depósito mínimo: 1.000 euros.

Comisiones: De 0,15% a 0,42% según cantidad invertida + 0,12% depositaria + 0,11% por gastos corrientes + 1€ por retirada o transferencia.

Promoción: 12.000 € gratis en comisiones.

InbestMe


Depósito mínimo: 1.000 euros.

Comisiones: De 0,13% a 0,45% según cantidad invertida + 0,12% por comisión de depositaría. Consultar condiciones adicionales.

Promoción: 15.000 € gratis en comisiones + 50 € de regalo como bienvenida.


También te recuerdo que la app de Goin, de la que te hablé en mi artículo sobre las aplicaciones de finanzas personales para potenciar el ahorro actualmente existentes, te ofrece la posibilidad de invertir tus ahorros en fondos indexados y ETFs según el nivel de riesgo y rentabilidad que queramos obtener.

Obviamente no te va a ofrecer la misma operatividad (ni te va a cobrar las mismas comisiones tan bajas) que las páginas que te he indicado justo arriba, pero no es mala opción para ir comenzando de una manera sencilla…

💶 Y lo repito: ¡tus primeros 3 EUROS GRATIS con el siguiente código QORJQKZ al registrarte!


Estrategias de inversión (diversificación)

Leyendo lo anterior posiblemente estés pensando en hacer un All In con los fondos indexados, pero aun asumiendo un perfil de bajo riesgo no significa que ese riesgo desaparezca y todo sean beneficios (ojalá…).

Si tus ahorros alcanzan una cifra importante y decides asumir el mínimo riesgo posible (simplemente rentabilizar tus ahorros a la par de la inflación para que no valga menos en el futuro) tienes la opción de las cuentas ahorro remuneradas, pero su remuneración tiene un límite (20.000 euros la de Orange Bank y 15.000 euros la de myInvestor, o un plazo máximo de 12 meses en el caso de la Cuenta Facto).

¿Y por qué no aprovecharlas todas? Me explico:

Imagina que tienes 35.000 euros ahorrados. Podrías meterlo todo en la Cuenta ahorro de Orange Bank y percibir un 1% sólo de los primeros 20.000 euros (los 15.000 euros restantes no se rentabilizan), lo cual supone un beneficio de 200 euros brutos al año; o podrías dividirlo todo de la siguiente manera:

– 20.000 euros a la cuenta de Orange Bank, que te generaría un beneficio de 200 euros brutos al año.
– Y los 15.000 euros restantes, a la cuenta de myInvestor, que te daría otros 150 euros brutos al año.

En total, hablamos de 350 euros brutos anuales (antes de aplicar las correspondientes deducciones fiscales) que, al cabo de veinte años (porque todo ésto hay que entenderlo siempre como un plan a largo plazo), serían 7.000 euros brutos. Sin asumir riesgos pero con un beneficio mínimo que, quizá, no sea suficiente para vencer a la inflación.

A partir de aquí, las opciones para conseguir mayores beneficios con ese dinero pasarían por unir a la partida los fondos indexados, donde con un perfil de bajo riesgo podemos conseguir perfectamente rentabilidades superiores.

Lo que quiero que entiendas al explicarte todo ésto es:

  1. Que no siempre es conveniente tener todo el dinero depositado en el mismo lugar si queremos tener en cuenta el riesgo y la rentabilidad.
  2. Y que no existe una estrategia que combine las mejores ganancias con los mínimos riesgos. La relación riesgo-beneficios es inversamente proporcional.

1 comentario en “Aprende a gestionar tus ahorros y a invertirlos para sacarles rentabilidad”

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: